Esta fue la pregunta que se invitó a responder a los profesores José Luis Cea Egaña y Jorge Correa Sutil en la primera sesión constitucional del ciclo de charlas Derecho UC Abierto al Debate.

Analizar qué Constitución queremos fue la invitación extendida en la primera de las sesiones constitucionales del ciclo de charlas Derecho UC Abierto al Debate a los profesores participantes, expertos en Derecho Constitucional, José Luis Cea y Jorge Correa Sutil.

Bajo esta premisa, el profesor Cea, primero en intervenir, aseguró que antes de pensar en qué Constitución queremos, debemos pensar, en qué tipo de Constitución podemos tener y arraigar en la cultura de nuestro país.

El académico UC analizó la Carta Fundamental desde tres puntos de vista: su pasado, su presente y su futuro, asegurando que es muy difícil lograr forjar una constitución que integre armónicamente estos tres elementos. ¿Quiénes lo han logrado? Probablemente la Constitución viva más interesante sea el régimen constitucional inglés, un régimen que descansa en las costumbres, en las tradiciones, en los hábitos, explicó. "Lograr esto es algo dificilísimo y requiere de mucho tiempo. Por eso es de toda lógica pensar que una Constitución necesita arraigarse y eso se logra únicamente con tiempo".

Continúo su reflexión haciendo un llamado a los presentes a soñar una Constitución, pero "con los pies bien puestos en la tierra". Yo los invito, comentó, a que piensen cuánto de esto, del proceso que estamos viviendo en Chile, es un sueño. "Cuanta irresponsabilidad tenemos en desencadenar un proceso que lleva a la idea de una asamblea constituyente o imaginar una cantidad de derechos sociales que son una lista de supermercado". Entonces, agregó, uno se queda preocupado porque dice: "cómo un país con 200 años y más de historia republicana puede tener en este momento, ese tipo de desvaríos".

El profesor Cea terminó su intervención asegurando que los aires de reforma son una visión artificialmente construida sobre la base de simplificaciones ideológicas; casi como una consigna. "No hay una reflexión de fondo de lo que se ha progresado. Yo creo que la Constitución merece y justifica cambios, pero hay que discutirlos y reflexionarlos".

Jorge Corra Sutil, por su parte, aseguró que antes de comenzar a conversar sobre qué Constitución queremos, es necesario tener un diagnóstico claro y evaluar si estamos bien o mal constituidos políticamente. "Yo creo que ese diagnóstico no está asentado y que si bien yo quiero sostener que sabemos que algo está muriendo, sabemos muy poco lo que está naciendo o necesitamos". Según su visión, en Chile sí existe un problema de constitución política, al que definió como una "seria crisis de representación". Entonces, se preguntó, lo central aquí es saber si una nueva Constitución nos ayudará a salir de este escenario.

Respecto a la Constitución que a él le gustaría, el profesor declaró que en materia de principios, debería definir a Chile como una república democrática. "Yo quisiera tanta solidaridad y subsidiariedad como lo quiera la coalición que gane las elecciones. No quisiera un tribunal que resuelva este problema político, porque volveríamos a hacer que la política no sea relevante". Ciertamente, explicó, los principios deben informar a la Constitución, pero yo no quisiera esos principios explícitos en la Carta Fundamental.

En materia de derechos, agregó, quisiera una Constitución que consagre derechos civiles y políticos. No una con derechos económicos sociales. "Oigo hablar de derechos reproductivos, de derecho de género al interior del matrimonio como si de eso se tratara una Constitución. ¿Tenemos acaso en Chile nuevos consensos acerca de derechos reproductivos que fijar en piedra en una Carta Fundamental?", se preguntó.

Finalmente, el profesor declaró: "Las Constituciones no son el lugar para proscribir programas económicos sociales compatibles con la dignidad humana y la democracia. Son el lugar para regular las competencias de los proyectos políticos. Una Constitución debería promover la democracia de mayorías y sólo limitarla para asegurar que no haya represión, y sí alternancia de poder y participación".