En el encuentro se destacó la importancia de las personas que le dan vida a la Facultad, el sentido de pertenencia y la vocación de servicio. En ese contexto, los exdecanos Roberto Guerrero y Carlos Frontaura relataron cómo nació la idea de proyectar la Facultad hacia el futuro con sellos distintivos: estar presentes y visibles para todos, la construcción del edificio, el fortalecimiento de la identidad Derecho UC y el vínculo con exalumnos.
Una cercana y distendida reunión sostuvieron las autoridades de la Facultad -lideradas por el decano, Gabriel Bocksang, la vicedecana, Teresita Tagle, y el director de la Escuela de Derecho, Cristóbal Izquierdo- con los funcionarios.
En el encuentro, realizado el 8 de enero en el salón Aquiles Portaluppi, se realizó una breve presentación sobre el pasado y presente de Derecho UC, comenzando con un video sobre cómo ha crecido la Facultad y el importante rol que desempeñan sus funcionarios.
En la bienvenida, el decano Bocksang realizó un breve repaso de los inicios de la Facultad, destacando que desde 1888 “ha servido con amor Chile, a la Iglesia y a quien lo necesite”. Luego, relevó algunos hitos y enfatizó en la importancia de las personas que conforman Derecho UC y de las generaciones que han pasado por la Facultad.
A continuación, los profesores y exdecanos Roberto Guerrero y Carlos Frontaura tomaron la palabra para contar cómo nació la idea de impulsar y expandir el propósito de la Facultad, que es la formación de profesionales en el ámbito jurídico y de personas íntegras motivadas por el servicio a las personas y a la sociedad.
En este contexto, Guerrero afirmó que, junto a los profesores Frontaura y al exdecano Arturo Yrarrázaval, se reunieron a comienzos de la década del 2000 para analizar y hacer un diagnóstico de la Facultad, donde destacaron que el prestigio, sentido de pertenencia, excelencia académica y la tradición eran motivos de sobra para desarrollar una nueva forma de proyectar el futuro de la Facultad.
Bajo esta idea, que fue difundida entre los pocos profesores jornada y funcionarios que trabajaban en esa época, se fueron sumando académicos para liderar el proyecto, que tenía otro objetivo claro: “Proyectar el servicio de la Facultad en un espacio físico propio”, dijo Guerrero.
El edificio
Teniendo el panorama claro, Guerrero, Frontaura e Yrarrázaval, quien ya se había transformado en decano luego del fallecimiento de María Cristina Navajas, se reunieron con el vicerrector académico de la época para presentar el proyecto del edificio de Derecho. “Nos fue mal. Nos dijeron que no había recursos y que la Facultad estaba quebrada”, señaló Guerrero.
Esto -agregó Guerrero-, “nos sirvió para pensar en posibilidades de generar recursos y así nació la idea de realizar cursos, diplomados y programas de educación continua. Era una forma de darle liquidez a la Facultad y también de organizarla en cuanto a alumnos, cantidad de profesores y el ingreso de más funcionarios”.
Luego, en otra reunión, recordaron cuando Arturo Yrarrázaval se reunió con la rectoría de esos años quienes le otorgaron el espacio físico actual donde antiguamente funcionaba uno de los departamentos de Ciencias Biológicas. Sin embargo, y a pesar de contar con el lugar, no existían los recursos para financiar el edificio. “El presupuesto de la UC no nos alcanzaba, y la única manera de financiarlo era saliendo a buscar los recursos donde estaban nuestros exalumnos que tenían posiciones de liderazgo en grandes empresas. Así fue como lo financiamos”, destacó Guerrero.
Por su parte, Frontaura sostuvo que la motivación para construir el primer edificio propio de la Facultad los llevó a organizar encuentros internos y externos con exalumnos y exprofesores junto a sus familias para volver a generar el sentido de pertenencia. “Esto generó que volviera la confianza en la Facultad”, aseguró.
Asimismo, Frontaura destacó que durante el decanato de Arturo Yrarrázaval se generó el concepto de “estar en la Facultad, de estar presentes y visibles para todos”. Sobre esto, señaló que “así descubrimos en qué podía aportar cada uno, y a no perder el horizonte, porque sabíamos que éramos un medio para que la Facultad cumpliera su misión de servir a Chile”.
San Alberto Hurtado
Terminada la exposición de los exdecanos, se realizó un espacio para destacar la figura del Padre San Alberto Hurtado, exalumno y patrono de nuestra Facultad, cuya presentación estuvo a cargo del profesor Pedro Irureta.
En su presentación, Irureta destacó la importancia de San Alberto Hurtado en relación con las actividades de la Iglesia en favor de la clase trabajadora, de las personas que se encuentran en condiciones de pobreza y de vivir el amor buscando siempre el bien del prójimo.
En la actividad también se dio espacio para preguntas y comentarios de los asistentes, en el marco de un encuentro que busca repetirse en próximas ocasiones.
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