La investigación doctoral fue guiada por el profesor Raúl Madrid y llevó por título “Las exigencias de la especie humana como criterio para la fundamentación del derecho a la vida”.
El 10 de diciembre, en el Salón Aquiles Portaluppi, el Programa de Doctorado en Derecho UC aprobó con éxito a Constanza Richards en su defensa de tesis doctoral, tras más de 8 años de investigación.
El título de la investigación fue Las exigencias de la especie humana como criterio para la fundamentación del derecho a la vida. Y tuvo a Raúl Madrid como profesor guía.
La tesis de investigación -enmarcada en el área de la Filosofía del Derecho- sostiene que el derecho a la vida puede fundamentarse en los rasgos ontológicos de la vida humana corporal, entendida como un fenómeno orgánico perteneciente a un linaje.
La doctora explicó que, siguiendo la filosofía del organismo de Hans Jonas, que propone al metabolismo como especificidad propia de la vida orgánica, “sostengo que la interacción, intercambio, transmisibilidad y autoconservación manifiestan rasgos esenciales del bien jurídico ‘vida’, que permiten encontrar un fundamento oblicuo para la conservación o indemnidad de la vida individual en el linaje de la especie humana”.
De esta manera, propuso que, además, la caracterización de la vida orgánica exhibe también una condición intrínseca de apertura al otro que se manifiesta en la comunidad política como un don y que, en cuanto bien jurídico o ius, la vida individual presenta también características de comunicabilidad de sus perfecciones que deben ser tenidas en cuenta en la discusión jurídica contemporánea.
En cuanto a las conclusiones de su línea de investigación doctoral, Richards describió que consiste en reiterar que la vida es la continua irrupción de lo inexplicable. Asimismo, la pertenencia del individuo al linaje humano constituye un título remoto de la comunidad para la conservación de cada uno de los miembros de la especie.
“La vida, al igual que el derecho, es un fenómeno relacional, es vínculo. Y, por ello, no debiera relegarse únicamente al ámbito de la autonomía individual, porque su conservación -pero también su desarrollo- tienen sentido y relevancia cualitativos para la continuidad de la especie y el entramado comunitario”, concluyó.
El tribunal de tesis estuvo compuesto por los académicos UC Francisco Aboitiz y Paulina Ramos; el profesor de Derecho UC Felipe Widow; y, de manera telemática, Luca Valera, de la Universidad de Valladolid. La presidenta del tribunal fue la profesora Magdalena Ossandón.