Interrogación de testigos, audiencias remotas e inteligencia artificial: Proyecto de Litigación UC realiza nuevo conversatorio
La conversación contó con la participación de Elena Cotapos, jueza de familia de Santiago, y la profesora de Derecho UC María Elena Santibáñez. Esto, con el académico de nuestra Facultad Nicolás Frías como moderador.
El Proyecto de Litigación UC realizó una nueva actividad en el marco de sus Ciclos de Litigación Oral, titulada Nuevos desafíos para la interrogación de testigos: audiencias remotas e inteligencia artificial.
La actividad -que se llevó a cabo el 29 de septiembre- convocó de manera online a estudiantes, profesionales y personas interesadas en la litigación oral.
La conversación contó con la participación de Elena Cotapos, jueza de familia de Santiago, y la profesora de Derecho UC María Elena Santibáñez. Esto, con el académico de nuestra Facultad Nicolás Frías como moderador.
Durante el encuentro se abordó la interrogación de testigos desde distintas perspectivas, destacando su importancia como herramienta para presentar y controvertir la prueba en los juicios. Las expositoras analizaron los elementos que permiten desarrollar un interrogatorio eficaz y la relevancia de que el litigante conozca previamente las características de cada testigo, considerando aspectos como su edad, nivel de instrucción y capacidades expresivas.
Uno de los aspectos destacados fue la preparación de los testigos. En este ámbito, se habló sobre la importancia de explicarles previamente cómo se desarrollará la audiencia, generar condiciones que favorezcan su tranquilidad y seguridad, y adaptar la preparación a las características particulares de cada persona.
Asimismo, se destacó la necesidad de que los abogados mantengan una actitud de escucha activa durante el interrogatorio, atendiendo a las respuestas que efectivamente entrega el testigo y no únicamente a las preguntas previamente preparadas.
Las expositoras también se refirieron a las particularidades del contraexamen, resaltando la importancia de una preparación rigurosa, pero compatible con la capacidad de reaccionar frente a las respuestas que surgen durante la audiencia. En este contexto, se destacó la necesidad de mantener la concentración y el criterio del litigante para determinar cuándo profundizar una línea de interrogación y cuándo resulta conveniente detenerse.
Otro de los ejes centrales de la conversación fueron las audiencias remotas y su impacto en la producción de prueba testimonial. Desde la perspectiva judicial, la magistrada Elena Cotapos manifestó su preferencia por la presencialidad en materia de prueba testimonial, considerando las dificultades que pueden presentarse en las conexiones, así como los desafíos asociados al control del entorno en que se encuentra el testigo. Sin perjuicio de ello, se reconoció la utilidad de la videoconferencia en situaciones excepcionales, particularmente cuando existen razones que justifican esta modalidad.
Desde la perspectiva penal, la profesora María Elena Santibáñez explicó que las declaraciones por videoconferencia han adquirido especial relevancia para facilitar la participación de testigos y víctimas, especialmente en determinadas circunstancias en que la presencialidad puede implicar dificultades o riesgos. También se abordó su utilidad respecto de peritos y funcionarios públicos.
El avance de la inteligencia artificial constituyó el último gran eje de la conversación. Las expositoras analizaron las posibilidades que ofrecen estas herramientas para apoyar la preparación de interrogatorios y contraexámenes, particularmente en tareas como la organización de antecedentes, el análisis y contraste de información y la preparación previa del litigante.
Sin embargo, también se hizo énfasis en los riesgos asociados a un uso excesivo o irreflexivo de estas tecnologías. Entre ellos, se destacó la posibilidad de generar una dependencia cognitiva que termine afectando la capacidad de análisis y el juicio crítico del abogado, así como las consideraciones vinculadas al tratamiento de información sensible.