De lo corporativo al derecho ambiental internacional: la ruta de una exalumna de Derecho UC para llegar a trabajar en la ONU
Catalina Pizarro se ha desempeñado en Kenia y Panamá, en el marco del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Pero su camino estuvo precedido por dos años desempeñándose en el área corporativa en un estudio en Santiago, un viaje a Edimburgo y la influencia de un exasesor de Chile ante La Haya.
Actividades de desarrollo de capacidades; asistencia técnico-jurídica; y negociaciones intergubernamentales. Esa es la descripción que tiene la exalumna de Derecho UC Catalina Pizarro en su perfil de LinkedIn para detallar sus funciones como legal officer en el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (United Nations Environment Programme).
La abogada ha estado trabajando para la ONU desde el 2017, cuando ingresó como interna al programa en Kenia, y luego pasó por los cargos de consultora legal y asesora jurídica asociada. En ese entonces, le tocó realizar su labor en el país africano, pero actualmente se encuentra ejerciendo en Panamá.
Este año, Pizarro realizó una charla en la Facultad, enfocada en explicar a los estudiantes de pregrado sus funciones como asesora legal dentro de la organización internacional. Su paso por la Facultad también le sirvió para recordar sus tiempos como estudiante.
Así lo plantea, al conversar con Derecho UC sobre su etapa como alumna y la trayectoria que ha desarrollado posteriormente, señalando que le época de estudio la convirtió en una “persona muy metódica y organizada”.
“La estructura de solemnes semanales y exámenes te permite organizar el estudio, y luego, con los años, eso se agradece mucho”, comenta.
Su proceso en el derecho ambiental internacional
Al principio de su formación profesional, no pensaba en dedicarse al derecho ambiental ni al internacional. De hecho, mientras estudiaba pensó en dedicarse al área corporativa, al destacar en materias como derecho civil comercial durante su paso por la universidad.
“Trabajé casi dos años en el área corporativa en un estudio en Santiago. Si bien no me desagrada la temática, no me apasiona”, explica. “Luego de esa experiencia, decidí estudiar mi magíster en ambiental, pero la verdad es que lo hice pensando en que iba a volver a Chile a trabajar en el sector privado. Me imaginé que iba a servirme para trabajar en temas de responsabilidad corporativa”, explica.
Sin embargo, agrega que “mientras estudiaba el máster, me di cuenta que me apasionaba la perspectiva del derecho internacional ambiental, y una cosa llevó a la otra y terminé dedicándome a esta área del derecho, que me encanta”.
Por lo mismo, la abogada también recomienda a quienes aún no tienen decidido qué área ejercer del derecho seguir, que trabajen y luego se especialicen. “Uno sale de pregrado con una idea, pero puede ser que te des cuenta que te gusta otra área”, dice.
Maestría en la Universidad de Edimburgo y la influencia de un exasesor de Chile en La Haya
Al detallar cómo sus estudios de postgrado le sirvieron para conocer mejor su vocación, también nos cuenta sobre su experiencia durante este proceso en la Universidad de Edimburgo, en Escocia.
Su motivación para estudiar en el extranjero nació gracias a su padre, quien también la aconsejó en un momento en que ya no se sentía cómoda en lo corporativo. “Este postgrado, como dije, me abrió la mente, me permitió conocer otras formas de ejercer el derecho, me motivó a postular a pasantías en distintos países, lo que finalmente me llevó a Kenia, donde me quedé varios años en distintos puestos de trabajo”, relata.
La experiencia también le sirvió para conocer a compañeros y personas de distintas partes del mundo. Por ejemplo, recuerda a su profesor de magíster, especialista en derecho ambiental y marítimo, Alan Boyle, quien también es referente del área y ha representado a Uruguay (en 2006) y a Chile (en 2022) en asuntos llevados ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. En el caso de nuestro país, se trató del caso Silala contra Bolivia.
“Él nos exigía participar en cada clase, y si bien me daba mucha vergüenza, me ayudó mucho a desenvolverme mejor en inglés y a sentir más confianza en mí misma”, agrega.
Los desafíos para ejercer como abogada en otro país
Las barreras idiomáticas y culturales le han planteado, asimismo, algunos desafíos, que ha podido sobrellevar. “Un desafío constante es creerse el cuento y no avergonzarse de trabajar en inglés. Mi inglés nunca será perfecto, sigo cometiendo errores al hablar, pero soy, de todas formas, capaz de desempeñarme profesionalmente en mi segunda lengua, y eso es lo importante. Esa confianza se va ganando con el tiempo”, asegura.
Asimismo, relata su adaptación con personas de otras culturas. “Al trabajar con personas de distintas partes del mundo, tienes que lidiar con distintas formas de actuar y de ver la vida. Toca ser muy flexible, cauto y, a la vez, no perder tu esencia. Incluso ahora, que estoy basada en Panamá y que trabajo en su mayoría con gente de América Latina y el Caribe, igualmente hay diferencias culturales grandes”, dice.
¿Qué otros desafíos existen al desempeñar un cargo como este en la ONU?
En un comienzo, creo que la diferencia entre nuestro sistema de derecho civil vs el common law afecta un poco en la forma en que analizamos las cosas. Por ejemplo, cuando estudiaba el máster me costó un poco cambiar el switch y darle importancia a la costumbre y a los fallos de los tribunales.
Pero mi formación como abogada, que viene de un sistema de derecho civil, es una ventaja comparativa, sinceramente. Tenemos una visión muy amplia del derecho, y el hablar español es también una ventaja comparativa enorme. Me permite trabajar con todo Latinoamérica y el Caribe. Soy la única abogada de mi división que habla español.
¿Qué consejo le darías a los estudiantes que tienen interés por el derecho ambiental y que quieran especializarse en instituciones internacionales, como las Naciones Unidas?
Que se atrevan y que es posible. La ONU tiene presencia en Santiago, pueden empezar por ahí. Asimismo, la experiencia laboral en ministerios como Medio Ambiente, Relaciones Exteriores, también son relevantes, y en parte es trabajo en temáticas de derecho internacional ambiental. Luego, si es que quieren, de ahí pueden dar el salto a un organismo internacional. Ese tipo de experiencia se valora mucho en las Naciones Unidas. El derecho ambiental es un área preciosa del derecho, que sólo irá creciendo.